¡Que la vida se te quede pequeña!

Que la tengas tan llena de cosas que te apasionen, que no te quepan.

Que haya tantos momentos vividos que quieras recordar, que no haya suficientes megas en el mundo para almacenarlos.

Que rebose alegría y se vierta por dónde pases, inundándolo todo.

Que la vida se te que quede pequeña, que no quepan en ella ni tristezas ni amarguras.

Y que siempre quede un rinconcito para miradas de complicidad que te susurren palabras de amor al oído.

Que la vida se te quede pequeña, tan pequeña que necesites vivir tres vidas para contarlo.

Y tus historias de vida llenen páginas y páginas de libros interminables.

Que los años entren a empujones y los meses se hagan sitio a codazos, de tantos días vividos.

Y que esos días sean tan intensos que te dejen exhausto, tan exhausto como el mejor de los amantes, y que pletórico, sientas cómo se cierran tus ojos y como el tiempo acaricia tu piel.

Que la vida se te quede pequeña, tan pequeña, tan pequeña, que cuando sientas que ya se acaba, quepa toda en un suspiro que te acompañe hasta la eternidad.

Y hasta que llegue ese momento, puedas silbarla al viento y crear canciones de esperanza y de paz.

Que la vida se te quede pequeña.

Que los sueños ya no quepan en ella y se eleven suavemente mientras se hacen realidad.

Que hayas amado tanto, que por fin entiendas que quien habita en tu vida es infinitamente más grande que la propia vida y que aún así, en su grandeza se rinde ante ella con el asombro de un niño que descubre algo por primera vez.

Que la vida se te quede pequeña, tan pequeña como para que tengas que volver de nuevo y nos volvamos a encontrar.

Que la vida se te quede pequeña.

Pilu